La mina

Texto de Miguel Ángel Astiz, publicado en Don Carlos Hugo. Príncipe para el futuro, SUCCVM, Zaragoza, 1967.

Le conocíamos cómo era. Veíamos sus cualidades. Pero cuando el príncipe don Carlos comenzó sus contactos con el público, no podíamos menos de pensar si haría a todos la misma impresión que a nosotros. Era algo así como cuando un hijo comienza a alternar en sociedad, fuera del claustro de la familia.

Lo vimos en Bilbao, prueba difícil. Don Carlos hacía su primera visita, establecía su primer contacto con gentes vizcaínas, carlistas y no carlistas. De muy diversos matices políticos fueron las que le visitaron en el palacio de los Lezama Leguizamón, en Algorta. Sigue leyendo

Fragmento del «Informe a los Carlistas» (1978)

Folleto editado por un grupo de carlistas de Valladolid y Madrid, que poco después conformarían el Círculo Cultural Valle-Inclán, muy críticos con la dirección federal que encabezaba José María de Zavala:

(Escisiones provocadas en masa)

Todavía más preocupante es que el señor de Zavala haya provocado el desgajamiento de partidos enteros en las nacionalidades y regiones. Baste recordar la desaparición casi total del Partido en Andalucía. Triste es el caso de Asturias. En palabras del propio secretario general, se propuso y logró “secar” al Partido en el Principado. Penosamente sostenido por la lealtad de Miguel Virgós, que aglutina a ese nucleo septentrional [que] se alza también marginado frente y por la secretaría general. Sigue leyendo

Representación Asturiana administrativa y política (1915)

Escrito por Fermín Canella Secades e impreso en Oviedo, en la Imprenta de Flórez, Gusano y Comp.ª

Nota preliminar y antecedentes

En Febrero de 1820 vino a Oviedo desde la Coruña el aristócrata D. Manuel de la Pezuela (andando los años el tan reaccionario titulado Marqués de Viluma) que agitó la ciudad y fundó en la calle de la Vega la primera logia (…) En 1821 ahogase un movimiento realista en Lena (…) El Bachiller Lamuño levantó otra partida realista, prontamente dispersa, y fue condenado al suplicio en días en que se renuevan disturbios absolutistas en la capital (…) Muerto el Rey (…) el partido liberal, se dispuso con gran entusiasmo a sostener la causa de la Reina niña (…) Formaron a su lado la mayoría del ejército, aristocracia, alto clero con excepciones, los empleados, mucha gente principal de propietarios, agricultores, industriales y comerciantes, literatos y periodistas (…) Sigue leyendo

Álbum del Homenaje a las Minorías Parlamentarias de la Comunión Tradicionalista (1907)

Editado por El Correo Español en Madrid. Homenaje celebrado con motivo de la coalición electoral Solidaritat Catalana.

Representantes de provincias en las fiestas del homenaje: Asturias

El Jefe regional, D. Antonio María Valdés, abogado y propietario; D. Felipe Muñiz Blanco, médico, vocal de la Junta regional; D. Ramón Comas, idem, íd.; D. José García Estrada, empleado en las oficinas “Duro-Felguera”, presidente de la Junta local de San Martín del Rey Aurelio, y vocal de la Junta regional; D. José María Penanes, Arcipreste, párroco de Lena; D. José Rodríguez Noval, Cura regente de San Isidoro el Real de Oviedo; D. Wenceslao Vigil, médico; D. Luis Estrada Acebal, ingeniero industrial; D. Aquilino Fernández Díaz, Párroco de Castropol; D. Benito Prieto, D. José González Muñiz, comerciante y corresponsal de El Correo Español en Áviles; D. Francisco Viejo, de Telledo, propietario, vocal de la Junta regional; D. Máximo Penanes, perito agrónomo; D. Valerio Fernández Vaquero; D. Manuel Fernández Vaquero; D. José Chamorro, profesor veterinario de Pravia; D. Joaquín González, de Oviedo; D. Camilo Alvarez Argüelles, Párroco de Artedosa; y D. Tomás Lombardía, comerciante de Ciaño Santa Ana. Sigue leyendo

Vázquez de Mella, una figura histórica

La Nueva España, 18/07/2015, Ignacio Gracia Noriega.

La polémica sobre la retirada en Chueca de una plaza al político asturiano

Hace no muchos años, una intelectuala catalana, nombrada directora de la Biblioteca Nacional, propuso como primera medida la retirada de la estatua de uno de sus directores, don Marcelino Menéndez Pelayo. La medida tenía trazas de vandalismo, pues la tal intelectuala sin duda ignoraba la decisiva labor de don Marcelino en la restauración de la cultura española o no le importaba, por lo que se permitía meterle en el mismo saco que a los militares africanistas que se alzaron en 1936. Don Marcelino no había sido militar en su vida, y sin que entrara en contradicción con su patriotismo español y con su catolicismo “a machamartillo”, era un liberal conservador auténtico en un país que inventó la palabra “liberal” puro que se permitió despreciar el liberalismo en tantas ocasiones, y un intelectual insobornable a quien no le importó denunciar a la Corona en un turbio asunto cuya documentación le fue confiada. Para don Marcelino, la verdad documental estaba por encima de las instituciones. Sigue leyendo

Emilia Mijares del Real: «La caridad no es de derechas ni de izquierdas»

La Nueva España, 28/03/2005, Ignacio Gracia Noriega.

Nacida en Oviedo en 1835, autodidacta y de firme vocación poética, fue la matriarca de una estirpe literaria y se vio obligada a marchar a Madrid por motivos políticos

Si el siglo XX en Asturias es de novelistas (Dolores Medio, Sara Suárez Solís, Julia Ibarra, Marta Portal, Carmen Tamargo, Cuca Alonso, Carmen Gómez Ojea, etcétera: lo malo de hacer enumeraciones es que siempre se queda algún nombre en el tintero, y de ahí vienen los «piques» y hasta las enemistades literarias), el XIX parece ser de poetisas, y Jesús Evaristo Casariego menciona algunas: Enriqueta Rubín, de Ribadesella, que popularizó el seudónimo de «La gallina ciega»; Antonia Orts, del concejo de Pravia; Alejandra Argüelles, nacida en Granada, aunque oriunda de Siero; Micaela Silva y Colás, que firmaba como «Camila de Avilés», pese a ser nacida en Oviedo; Consuelo Cienfuegos Jovellanos, de Gijón, descendiente de Jovellanos (lo que no es garantía de haber heredado facultades poéticas); Cecilia Millés, de inspiración fúnebre, y Enriqueta Lozana, cantora de Dios, de la Virgen y de la Patria… De éstas destaca Emilia Mijares del Real, quien, casada con el también escritor Timoteo García del Real, creó una estirpe literaria: dos de sus hijas también resultaron escritoras. Jesús Evaristo Casariego dice de ella que siendo «autodidacta, pero con gran talento, fue quizá la más inspirada de nuestras poetisas», y cita unos sentidos versos de despedida a Asturias, cuando la poetisa cruzó las montañas para no volver: Sigue leyendo

Jesús Arias de Velasco y Lugigo

Gran Enciclopedia Asturiana, v. 1. Silverio Cañada, Gijón, 1981.

Catedrático.

Nació en Sama (Grado) en 1868. Inició los estudios elementales en Grado y la segunda enseñanza y la carrera de Derecho en Oviedo. Licenciado en Derecho civil y canónico en 1890, se fue a Madrid y dos años más tarde se doctora en la Universidad Central. Fijó su residencia en la capital asturiana y abrió un bufete mientras colaboraba como Letrado consultor de la Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias y con los periódicos ovetenses Las Libertades y El Correo de Asturias, así como en la Revista General de Legislación y Jurisprudencia y en La España Moderna de Madrid. Participó también con algunas conferencias en las campañas de la Extensión Universitaria. En 1902 consiguió la plaza de profesor en la Universidad de Oviedo, dando lecciones de Derecho Natural en la cátedra que había pertenecido a Clarín. En 1911 consiguió la cátedra de Derecho Administrativo, donde impartió doctrina durante veinte años. Sigue leyendo

Propuesta de enseñanza agraria de Gaspar Cienfuegos Jovellanos (1862)

“La enseñanza agraria en Asturias en la segunda mitad del siglo XIX. La encuesta de 1862 y las conferencias agrícolas”, de Luisa Utanda Moreno y Francisco Feo Parrondo, en Boletín del Real Instituto de Estudios Asturianos, Vol. 50, Nº. 148, 1996, pp. 205-230.

Pocos datos tenemos sobre Gaspar Cienfuegos Jovellanos, otro de los grandes contribuyentes rústicos provinciales y diputado carlista en 1872. Su no inclusión entre los varios miles de biografías incluidas en la Gran Enciclopedia Asturiana es el mejor ejemplo de ese desconocimiento. El 25 de mayo de 1848 había escrito a Bravo Murillo una carta desde Gijón en la que señalaba que “soy un simple particular, labrador por afición y casi por necesidad, me ha cabido la honra de suceder en la posesión del vínculo y en el apellido al Sr. Jovellanos”. Junto con la carta enviaba un informe-proyecto para mejorar la agricultura asturiana en el que apuntaba como posibles vías la instalación de granjas-modelo y la instrucción de los campesinos en las nuevas técnicas que ya se empezaban a utilizar en el extranjero, propuesta que reitera con ligeros matices catorce años después. Sigue leyendo