Declaraciones de Carlos Hugo al diario asturiano “La Nueva España” (¿1967?)

Carlos Hugo. La transición política del carlismo. Documentos (1935-1980), Josep Carles Clemente, Muñoz Moya, Sevilla, 2000,pp. 63-64.

  • Usted estuvo trabajando en la mina. ¿Qué supuso para Vd. Aquella experiencia?
  • Desde el punto de vista humano la experiencia fue importante; entre mis compañeros de trabajo –algunos de ellos vinieron hoy hasta aquí- encontré gentes de una extraordinaria calidad humana. En general, los españoles son de unas especiales condiciones para adaptarse a todo; son gentes con una gran imaginación de una iniciativa poco corriente. Son especialistas en todo, y todo lo hacen con decoro, con éxito. He vivido en el extranjero y he podido comprobar que sus hombres, en el momento en que se les propone algo fuera de su especialización, son prácticamente nulos. Sigue leyendo

Alocución a los voluntarios (1876)

Manifiesto de Carlos VII arreglado por Guillermo Estrada.

Al Ejército:

Al pisar de nuevo el suelo extranjero y con el corazón todavía conmovido por vuestra desgarradora despedida, creo que mi primer deber es dirigir una palabra amiga a los que fueron mis compañeros de armas. Testigo de vuestro valor heroico en los días de triunfo, y de vuestra abnegación más heroica, si cabe, en la hora de la adversidad, jamás podrán borrarse de mi alma el querido recuerdo de los que fueron leales hasta el último momento.

Todas las hazañas que soñaba cuando en mi primera juventud y en la tierra de la proscripción pensaba lo que podía hacer con vuestra ayuda, las habéis realizado, Montejurra, Somorrostro, Abárzuza, Urnieta, Lácar y tantos otros nombres ilustres son otros pasos que habéis dado en el camino de la gloria, y gloriosamente seguidos por vuestros hermanos de las demás provincias. Desprovisto de todo, vuestra constancia suplía a todo y jamás enfrente de vuestros adversarios habéis contado su número ni medido la desproporción de vuestros recursos para llegar a la victoria. Sigue leyendo

Manifiesto de Pau (1876)

Manifiesto de Carlos VII arreglado por Guillermo Estrada.

Españoles:

Deseoso de contener hoy la efusión de sangre, he renunciado a continuar la lucha, gloriosa, es cierto, pero por el momento estéril. Si me veo obligado a ceder a la fuerza de las circunstancias, ni mi corazón desmaya, ni se ha quebrantado mi fe, y conservo intactos mis derechos que son los de la legitimidad en España.

Ante la gran superioridad del número, y más aún ante los sufrimientos de mis fieles voluntarios, contra quienes todo se había conjurado, es para mí una necesidad volver el acero a la vaina. Siguiendo las tradiciones de mi familia, conoceré el camino del destierro, pero jamás podré prestarme a convenios deshonrosos y desleales, contrarios a la dignidad del que, como yo, tiene la consciencia de lo que significa y de lo que representa. Sigue leyendo

Sancho Arias de Velasco sobre la sucesión de la línea dinástica original

Fuente: Jaime de Borbón. El último rey romántico,  César Alcalá, Seyce Ediciones, 2011, pp. 130-133.

“En 1928 don Jaime pidió a Sancho Arias de Velasco, catedrático en derecho, reconocido jurisconsulto y delegado suyo en Asturias, y al resto de delegados regionales y algunos jurisconsultos para que estudiase el modo de que su sucesión llegase a los hijos de doña Blanca. Don Sancho Arias de Velasco recoge su criterio y confirma la exclusión de las otras ramas dinásticas. Leamos lo que escribió don Sancho Arias de Velasco al respecto”:

En el Partido Carlista la única persona necesaria es el Rey: “del Rey abajo ninguno es necesario”. No tiene razón de existir este gran Partido, único y verdaderamente tradicionalista, sin la persona del Rey. Ni unificaciones ni fusiones se pueden admitir; se ha de continuar su admirable historia; se hace necesario y con urgencia que salgamos de esta incómoda situación, abordando resuelta y definitivamente el problema de sucesión, atemperándonos a los preceptos de nuestra Ley Fundamental sin sugerencias extrañas, de todo punto inamovibles. Sigue leyendo

Carta de Jaime III a Sancho Arias de Velasco (1919)

Fuente: Jaime de Borbón. El último rey romántico,  César Alcalá, Seyce Ediciones, 2011, p. 120.

Mi querido Arias de Velasco:

Me hacen pensar las excepcionales circunstancias actuales en la necesidad de que contribuya nuestra colectividad política con mayor eficacia que en cualquier otra ocasión a la defensa de la Religión y de la Patria.

Desearía veros a ti y a otra personas calificadas por su lealtad y servicios a la Causa, en una reunión que he acordado celebrar en el Hotel de France en Biarritz, el día 30 del mes corriente, para oír vuestras impresiones y comunicaros mis propósitos respecto al porvenir. Considero que el deber más elemental nuestro consiste en continuar la gloriosa historia de abnegación de nuestro partido. Sigue leyendo

En 1942…

Fuente: Don Javier, una vida al servicio de la libertad, VV.AA., Plaza&Janes, Barcelona, 1997, p. 180.

A comienzos de 1942, el director general de Seguridad, en una visita a Oviedo, reunió a los jefes de la Falange asturiana, a los que amonestó por no haber podido impedir los actos y la propaganda clandestina de los carlistas asturianos “y diciéndoles poco más o menos que la Falange tenía procedimientos expeditivos para cortar estos de raíz y que a los tradicionalistas había que tratarlos igual que a los republicanos porque todo el que no estaba con la Falange era un enemigo con el que había que acabar”.* Por estas fechas los carlistas asturianos habían editado clandestinamente y repartido un escrito del publicista carlista Francisco Navarro Villaoslada que se refería a Carlos VII. Los asturianos lo editaron con un nuevo titulo “El príncipe que España necesita”, en clara alusión a don Javier.

  • Boletín de información de las AA.EE.TT. de España, núm. 5, 1 de julio de 1942.

El príncipe Carlos-Hugo de Borbón, en Gijón (1967)

La Nueva España, 07/11/1967, p. 9.

El pasado domingo llegó a Gijón, en el tren expreso, procedente de Madrid, el príncipe Carlos Hugo de Borbón Parma y Borbón, a quien acompañaba su secretario particular, señor Zavala. Acudieron a recibirle, en la estación del Norte, los directivos de la Comunión Tradicionalista, en compañía de los cuales se tralasdó a la Asociación Gijonesa de Caridad, en cuya capilla oyó la santa misa. Después visitó las dependencias de esta institución benéfica, recien ignauguradas.

Más tarde, el príncipe se reunió en una centríca cafetería con los miembros del Círculo Cultural “Juan Vázquez de Mella”.

Posteriormente, el príncipe, siguió viaje a Laviana. El motivo de su viaje a Asturias ha sido celebrar su fiesta onomástica con sus antiguos compañeros de trabajo, los mineros turoneses.

 

Jaime Herrero: “Prefiero que haya un millón de Españas o ninguna”

Atlántica XII, nº 49, marzo de 2017

El pintor Jaime Herrero en su casa de Oviedo. Foto / Iván Martínez.

GALERÍA DE HETERODOXOS/AS.

Poco valen las definiciones para Jaime Herrero (Gijón, 1937). A sus ochenta años ha vivido tanto que resulta parco resumir en una entrevista las andanzas de este extraordinario conversador, que sobre todo es pintor pero también dibujante, ilustrador, cartelista, escritor, conferenciante, articulista y poeta.

Luis Feás Costilla / Periodista y crítico de arte.

Usted no se siente un heterodoxo.

Por una razón: el heterodoxo lo es de algo, de una determinada norma, de una regla, y yo a ellas no me atengo. Eso es cosa de académicos, y yo soy un creador, que es algo muy distinto. Sigue leyendo

Luis Hernando de Larramendi, candidato jaimista al Congreso por Oviedo (1910)

Fuente: Así se hizo Mapfre. Mi tiempo, de Ignacio Hernando de Larramendi (2009), p. 48.

Las primeras elecciones a las que se presentó a diputado fueron por la circunscripción de Oviedo, en mayo de 1910, a las que se presentó como jaimista. Tuvo que enfrentrarse, sin ningún tipo de apoyo y en su primera juventud -tenía entonces veintiseite años- a los veteranos y poderosos políticos locales, Melquíades Álvarez, el republicano Pedregal y el conservador Fernando Pérez Bueno, que contaban con el apoyo de la prensa asturiana. Ninguno de los periódicos de la región acogieron su propaganda electoral y tuvo pocos votos. En esas elecciones hubo numerosas irregularidades, como compra de votos y empleo de la Guardia Civil, que originaron muchas protestas formales, entre ellas la de mi padre, de las cuales el Tribunal Supremo informó al Congreso de los Diputados.

 

Miguel Virgós y Mapfre

Miguel Virgós fue un gran amigo y colaborador del también carlista Ignacio Hernando de Larramendi (1921-2001), quien lo recuerda en diversos pasajes de su obra póstuma Así se hizo Mapfre. Mi tiempo (2009).

Junto estuvieron ya durante la posguerra en la Comisión de Coordinación de las Mutualidades Laborales. Más tarde volverían a coincidir en “Mutualidad de Inversiones” (MUINSA), de cuyo primer Consejo de Administración Miguel Virgós fue miembro. También fue importante la labor que realizaron Miguel Virgós y su hermano José María en la implantación de Mapfre en Asturias. En 1967 Miguel Virgós crearía la Central Asturiana de Crédito, siendo su primer presidente. Durante la crisis de Mapfre en 1977-1978, fueron frecuentes los viajes de Miguel Virgós a Madrid para ayudar a Larramendi.

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