Un cartel asturiano en el Mayo del 68 (2018)

Atlántica XII, nº 56, mayo de 2018.

Luis Feás Costilla

El pintor, dibujante, escultor y escritor asturiano Jaime Herrero (Gijón, 1937) asegura ser el autor de uno de los carteles más conocidos de Mayo del 68, el del policía de los CRS con la porra, el casco antidisturbios y el escudo que acompaña a estas líneas, mil veces reproducido.

Lo hizo, según afirma, la primera noche de revueltas en las calles de París, usando los pocos medios de que disponía y ante la demanda de sus compañeros activistas, al comienzo de un conflicto en el que se mantuvo básicamente de espectador. Después de los primeros incidentes graves decidió ausentarse y marchar a Versalles por si acaso, siguiendo el consejo de un amigo legionario.

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Carlismo rebelde (1968)

El folleto, tras una breve presentación de Pedro José Zabala, recoge el texto de las conferencias de Auxilio Goñi, Pedro Aramburu y Rafael Rivas de Benito, pronunciadas los días 5, 4 y 3 de septiembre de 1968 con motivo del proyectado traslado de los restos de Mella a Covadonga.

José María Alonso Díaz (1914-1998)

Fuente

Conocido como el “Cura de Villallana”. Nació en Moldes (Castropol) el 30-8-1.914. Hijo de Luciano Alonso alonso y de Dolores Díaz Fernández. Hizo su primeros estudios en su pueblo natal, y mas tarde ingresó en el Seminario de Valdedios, pasando mas tarde al de Oviedo. sus estudios se vieron interrumpidos en la guerra civil española.

Terminados sus estudios dijo su primera misa el 3-5-1.942, siendo mas tarde destinado a Turón durante un año. Mas tarde fue destinado a Villallana. donde permaneció 51 años como párroco. D. José era de carácter tranquilo, y muy humano. Después de jubilado fijó su residencia nuevamente en Castropol, con su hermana, donde falleció el, 10-2-1.998.

Retazos sobre el militantismo carlista en Cangas de Tineo durante la I Restauración

Atlántica XII

24/01/2019

José Luis Agudín Menéndez[i]

Universidad de Oviedo

En las páginas del gran diario carlista El Correo Español, fundado tras el cisma de Ramón Nocedal (1888) y El Siglo Futuro[ii], se hallan dos noticias que ayudan a construir unos retazos del desarrollo del carlismo en el distrito electoral de Cangas de Tineo. Cabe comenzar afirmando que es sumamente revelador el conocimiento de unas organizaciones minoritarias tradicionalistas pero muy activas políticamente a través del estudio de las prácticas sociales y familiares, los clubes políticos, las liturgias o ceremoniales o el de la actividad periodística o literaria. Este  amplio universo desde luego se muestra más que competente para comprender el grado de movilización de una cultura política frente a un exhaustivo análisis electoralista. Estas crónicas también se pueden rastrear de hecho a través de las páginas de Las Libertades[iii], el relevante rotativo ovetense adicto al augusto exiliado Carlos VII. Ha de advertirse, sin embargo, que el predominio político en el distrito cangués por aquel entonces había pasado a manos de los liberales de Félix Suárez Inclán tras la muerte del VIII Conde de Toreno, bestia negra del denominado Zar de Asturias, es decir, Alejandro Pidal[iv]. Sigue leyendo

Las Guerras Carlistas en Teberga (2017)

Francisco Javier García Valledor

Las guerras carlistas son consideradas, sobre todo la primera, como una guerra civil fruto de una doble confrontación:

Por una parte el conflicto dinástico que se plantea con la muerte del Rey Fernando VII entre la legitimidad de su sucesión por parte de su hija Isabel (que reinará como Isabel II) y su hermano Carlos.

Y por otra, y fundamental, la tensión que ya se venía produciendo desde la propia guerra de la Independencia y las corte de Cádiz entre quienes querían instaurar un nuevo orden social (los liberales) y quienes pretendían mantener el orden absolutista del “Antiguo Régimen”. Sigue leyendo

Javier Ipiña o el príncipe Carlos Hugo de Borbón-Parma (2018)

La Razón

13/08/2018

Amadeo-Martín Rey y Cabieses

Bajo este alias trabajó en una mina asturiana hasta que fue descubierto

No sé lo que opinarán los carlistas, pero creo que podemos considerar una «misión política» o de propaganda la que llevó al príncipe Carlos Hugo de Borbón-Parma a Asturias, a principios de los sesenta del pasado siglo. Ya en 1956 se había instalado secretamente en casa de un obrero vasco, fundador de los Sindicatos Libres, Pedro Ulaortua. Así vivió una larga temporada en Bilbao sin que nadie llegase a adivinar su verdadera identidad. Carlos Hugo de Borbón-Parma y Borbón-Busset, nacido y educado en Francia, fue, en efecto, enviado por su padre a España, donde vivió algún tiempo de incógnito. Desveló oficialmente su identidad en el acto carlista de Montejurra, Navarra, el 5 de mayo de 1957, en el que se proclamó «Príncipe de Asturias y fiel a mi padre, el Rey». Utilizó los títulos de duque de San Jaime y de duque de Madrid. Por ello, Francisco José de Habsburgo y Borbón –hermano de «Carlos VIII»– interpuso una querella contra él. Sin embargo, fue sobreseída pues tanto los tribunales como la Diputación Permanente de la Grandeza de España consideraron que esos títulos llamados «de pretensión», que toman los reyes y pretendientes para sí mismos, no se rigen por la legislación nobiliaria. Sigue leyendo

Décima estación del Via Crucis de Montejurra

Las cruces de piedra del Via Crucis de Montejurra fueron instaladas en 1954 y la décima estación sería dedicada a los Tercios de Requetés de Nuestra Señora de Montserrat (catalán), de los Desamparados (valenciano) y de Covadonga (asturiano).

En el nº 25 de la revista Montejurra, en 1967, Francisco López Sanz publicó un trabajo titulado “Los Tercios y las Cruces de Montejurra, la montaña sagrada de la Tradición”, del cual procede el siguiente fragmento referente a la décima estación: Sigue leyendo

Oviedo durante la expedición del general Gómez

Cuando entró en Oviedo la expedición carlista del General Gómez, en la prensa liberal de Madrid se publicó que “la ciudad quedó desierta de toda la gente honrada, y los carlistas sólo recibieron el aplauso de la pillería de los mercados y el sanculotismo, carniceros, zapateros y albañiles. Las putas de la calle del Estanco, Rosal y otros barrios de su clase y chusma son los que hicieron el gasto de recibirles con panderetas y flores”.

Paniceiros (2004)

Xuan Bello, 2004.

Cuando la Carlistada, contaba Bras, el cabecilla Ayones había llegado perseguido hasta Queirúas por los liberales que lo habían tropezado en las tierras tinetenses de Ríu Castiellu. Al galope, al galope, había conseguido el defensor de don Carlos escapar hasta la costa y al llegar a la playa el caballo que montaba cayó desfallecido. “De poco le iba a servir -comentaba Bras-, que nunca se vio un caballo que nadara o cabalgase sobre el mar.” Ayones miró la bocana del horizonte, pensando que tal vez era lo último que veía, y decidió que antes de morir preso se metería mar adentro hasta ahogarse. Los liberales, que venían también desfallecidos pero que habían refrescado la caballería en Trevías, nunca supieron lo que había pasado. Los vecinos de Queirúas sí: Ayones, que llegó si no me confundo a marqués de la Lealtad y que  estas alturas de la historia ya era el tatarabuelo de Bras Ferreirín, entró en el mar cantando aquello de “Si me matan que me maten/ no me matan por ladrón,/ que me matan por defender/ a don Carlos de Borbón”; cuando ya el agua le llegaba a la cintura, un delfín asomó la cabeza y se puso a hablar con él. “Lo que acordaron ni se sabe, pero el caso es que Ayones se puso a lomos del delfín y huyó con él agarrado a la aleta.” Dicen que llegó hasta la ría de Bilbao, que los carlistas estaban cercando, y quién sabe si Ayones no sería alguno de los oficiales que Miguel de Unamuno vio en su infancia incendiando la villa. Del delfín, decía Bras, se supo poco, aunque de vez en cuando aparecía por Queirúas a ver si llegaban más leales con necesidad de auxilio. “Dicen que el delfín traía boina colorada, pero eso son cuentos de los antiguos. ¿Para qué iba a querer una gorra si con meterse en el agua ya se protegía del sol? La gente, según pasan los años, exagera mucho.” Sigue leyendo

Los restos de Carlos Hugo de Borbón llegan a Holanda para ser velados

La Nueva España

21/08/2010

Los restos mortales del Carlos Hugo de Borbón y Parma llegaron ayer a La Haya para ser velados durante tres días por familiares y allegados en la Cúpula Fagel, situada en el terreno del Palacio Noordeinde, la residencia oficial de la reina Beatriz. El histórico líder carlista falleció el pasado miércoles en Barcelona a la edad de 80 años a causa de un cáncer. Sigue leyendo