Fuente: Jaime de Borbón. El último rey romántico,  César Alcalá, Seyce Ediciones, 2011, p. 120.

Mi querido Arias de Velasco:

Me hacen pensar las excepcionales circunstancias actuales en la necesidad de que contribuya nuestra colectividad política con mayor eficacia que en cualquier otra ocasión a la defensa de la Religión y de la Patria.

Desearía veros a ti y a otra personas calificadas por su lealtad y servicios a la Causa, en una reunión que he acordado celebrar en el Hotel de France en Biarritz, el día 30 del mes corriente, para oír vuestras impresiones y comunicaros mis propósitos respecto al porvenir. Considero que el deber más elemental nuestro consiste en continuar la gloriosa historia de abnegación de nuestro partido.

El primer sacrificio que os pido y espero de ti, confiando que siéndote posible no has de negarlo, es que acudas a la invitación que te dirijo.

Dios te guarde como de corazón lo desea tu affmo.

JAIME

París, 16 de noviembre de 1919.

Autógrafo cedido por doña María de los Dolores Arias de Velasco.

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