Con posterioridad al Sexenio (1868-1874) solamente fueron dos las ocasiones en las que un legitimista logró ser elegido parlamentario en Asturias, y en ninguna presentaba abiertamente su candidatura como carlista aunque su afiliación política fuese del dominio público. La primera fue en 1916, cuando Vázquez de Mella se presentó como regionalista, iniciando un proceso que derivó en la llamada Junta Regionalista del Principado. Y la segunda sería en 1933 cuando Gonzalo Merás, que por entonces tenía doble militancia en Acción Popular, partido integrado en la CEDA, formó parte de la candidatura pactada a modo de coalición entre Acción Popular y el Partido Liberal Democrático de Melquíades Álvarez. Gonzalo Merás obtendría unos 124.645 sufragios. Sin embargo el diario El Siglo Futuro, el 21 de noviembre de 1933, lo incluía en su lista de diputados pertenecientes a la Comunión Tradicionalista.

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